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Inter y Gremio ponen el ejemplo de un "clásico" en paz

Redacción

sbriones

|

Martes 03 de Marzo de 2015 - 15:40
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  • Una pareja muesta su amor mutuo sin importar los colores de sus equipos.
Video: Una pareja muesta su amor mutuo sin importar los colores de sus equipos. Una pareja muesta su amor mutuo sin importar los colores de sus equipos.
Cuando dos equipos juegan un clásico el ambiente se llena de pasión, en ocasiones desmedida y las barras terminan muchas veces en enfrentamientos, pero eso no ocurrió con "Clásico del Porto Alegre", el Inter y Gremio dieron un ejemplo de cómo mantener la paz con una gran iniciativa.
 
Los socios del Inter podían comprar entradas a 70 reales (24 dólares), un precio módico para lo que usualmente se cobra en el fútbol brasileño para este tipo de encuentros, pero con la condición de que llevaran a un amigo, pareja o conocido que fuera aficionado del Gremio.
 
La iniciativa tuvo una gran acogida y en horas las entradas desaparecieron de las boleterías, dando como resultado que el estadio luciera los colores de ambos equipos mezclados en una verdadera fiesta del fútbol.
 
El partido terminó sin goles pero los aficionados salieron del campo muy felices por haber compartido una fiesta en paz, lejos de los enfrentamientos que normalmente ocasionan estos encuentros.
 
Inter y Gremio han dado un ejemplo de que los clásicos, como es el caso del "Clásico del Astillero" entre Barcelona y Emelec en Ecuador, sí se pueden vivir en familia y sin temores de agresiones en las tribunas.
 

 

Cuando dos equipos juegan un clásico el ambiente se llena de pasión, en ocasiones desmedida y las barras terminan muchas veces en enfrentamientos, pero eso no ocurrió con "Clásico del Porto Alegre", el Inter y Gremio dieron un ejemplo de cómo mantener la paz con una gran iniciativa.

 

Los socios del Inter podían comprar entradas a 70 reales (24 dólares), un precio módico para lo que usualmente se cobra en el fútbol brasileño para este tipo de encuentros, pero con la condición de que llevaran a un amigo, pareja o conocido que fuera aficionado del Gremio.

 

La iniciativa tuvo una gran acogida y en horas las entradas desaparecieron de las boleterías, dando como resultado que el estadio luciera los colores de ambos equipos mezclados en una verdadera fiesta del fútbol.

 

El partido terminó sin goles pero los aficionados salieron del campo muy felices por haber compartido una fiesta en paz, lejos de los enfrentamientos que normalmente ocasionan estos encuentros.

 

Inter y Gremio han dado un ejemplo de que los clásicos, como es el caso del "Clásico del Astillero" entre Barcelona y Emelec en Ecuador, sí se pueden vivir en familia y sin temores de agresiones en las tribunas.

 

 

 

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