Estados Unidos 1994 (del 17 de junio al 17 de julio)

Redacción

afp

|

Viernes 04 de Abril de 2014 - 9:14
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En julio de 1988 la todopoderosa Federación Internacional de Fútbol (FIFA) tomó la polémica decisión de celebrar la Copa del Mundo de 1994 en Estados Unidos, un país sin ningún tipo de cultura futbolística. Pero los escépticos tuvieron que comerse sus palabras ya que el campeonato fue todo un éxito.

El récord de 147 participantes se fue reduciendo poco a poco hasta los 24 que acudieron finalmente a la cita. El primer partido, celebrado el 17 de julio, enfrentó a Alemania y Bolivia (1-0) ante unos hinchas que descubrían la emoción del "soccer".

Un mes después, Brasil se coronó campeón después de vencer a Italia en la final, aunque el partido, disputado ante 94.000 personas en el famoso estadio Rose Bowl de Pasadena, California, fue muy aburrido, donde el juego brilló por su ausencia. El mayor trofeo del futbol se decidió...por penales.

Roberto Baggio, héroe italiano durante toda la competición, se convirtió en villano al fallar el penal decisivo. Brasil volvió a saborear el gusto de la victoria y celebró por todo lo alto su cuarto título mundial, después de 24 años de sequía.

Las estadísticas, que apuntaban a una escasa afluencia de público, se equivocaron de manera estrepitosa: 3 millones y medio de personas llenaron las gradas.

Sin embargo, el principio del torneo estuvo eclipsado por la acusación de doble asesinato a la estrella de fútbol americano O.J. Simpson, cuya huida fue retransmitida en directo por los helicópteros de la televisión.

Asimismo, esta cita mundialista será recordada por el trágico asesinato del defensa colombiano Andrés Escobar, tiroteado en Medellín por culpa de un gol en propia puerta contra Estados Unidos (2-1), que supuso la eliminación de su país.

Por su parte, Maradona, como ya venía siendo costumbre, protagonizó el gran escándalo del Mundial. El capitán del equipo argentino, que había podido entrar en Estados Unidos gracias a un visado especial dado su pasado con las drogas, dio positivo por efedrina tras un partido contra Nigeria (2-1 para los sudamericanos).

La Asociación de Fútbol Argentino le expulsó del torneo y la FIFA decidió, un mes más tarde, apartarlo de los terrenos de juego durante 15 meses. A sus 33 años, el "Pibe de Oro", cuya carrera venía cayendo vertiginosamente, estaba acabado. Nunca más volvió a vestir la camiseta albiceleste.

El mejor partido fue el Brasil-Holanda, en cuartos de final. Después de que Holanda lograse remontar un 2-0 en la segunda parte, Branco llevó a su equipo a semifinales con un potentísimo tiro libre desde fuera del área a 9 minutos del final.

Mientras Italia y Brasil pasaban a la final, la sorprendente Bulgaria y su estrella Hristo Stoichkov -máximo goleador de la competición con 6 goles junto al ruso Oleg Salenko - y los impresionantes suecos, eliminados por un tanto del brasileño Romario, se tuvieron que conformar con disputar el tercer y cuarto puesto. Suecia arrasó 4-0.

Y la final fue muy decepcionante. Por primera vez en la historia de un Mundial no hubo goles en el tiempo de juego reglamentario. Roberto Baggio, la estrella italiana, falló el penal decisivo y Brasil se proclamó tetracampeón.

En julio de 1988 la todopoderosa Federación Internacional de Fútbol (FIFA) tomó la polémica decisión de celebrar la Copa del Mundo de 1994 en Estados Unidos, un país sin ningún tipo de cultura futbolística. Pero los escépticos tuvieron que comerse sus palabras ya que el campeonato fue todo un éxito.

El récord de 147 participantes se fue reduciendo poco a poco hasta los 24 que acudieron finalmente a la cita. El primer partido, celebrado el 17 de julio, enfrentó a Alemania y Bolivia (1-0) ante unos hinchas que descubrían la emoción del "soccer".

Un mes después, Brasil se coronó campeón después de vencer a Italia en la final, aunque el partido, disputado ante 94.000 personas en el famoso estadio Rose Bowl de Pasadena, California, fue muy aburrido, donde el juego brilló por su ausencia. El mayor trofeo del futbol se decidió...por penales.

Roberto Baggio, héroe italiano durante toda la competición, se convirtió en villano al fallar el penal decisivo. Brasil volvió a saborear el gusto de la victoria y celebró por todo lo alto su cuarto título mundial, después de 24 años de sequía.

Las estadísticas, que apuntaban a una escasa afluencia de público, se equivocaron de manera estrepitosa: 3 millones y medio de personas llenaron las gradas.

Sin embargo, el principio del torneo estuvo eclipsado por la acusación de doble asesinato a la estrella de fútbol americano O.J. Simpson, cuya huida fue retransmitida en directo por los helicópteros de la televisión.

Asimismo, esta cita mundialista será recordada por el trágico asesinato del defensa colombiano Andrés Escobar, tiroteado en Medellín por culpa de un gol en propia puerta contra Estados Unidos (2-1), que supuso la eliminación de su país.

Por su parte, Maradona, como ya venía siendo costumbre, protagonizó el gran escándalo del Mundial. El capitán del equipo argentino, que había podido entrar en Estados Unidos gracias a un visado especial dado su pasado con las drogas, dio positivo por efedrina tras un partido contra Nigeria (2-1 para los sudamericanos).

La Asociación de Fútbol Argentino le expulsó del torneo y la FIFA decidió, un mes más tarde, apartarlo de los terrenos de juego durante 15 meses. A sus 33 años, el "Pibe de Oro", cuya carrera venía cayendo vertiginosamente, estaba acabado. Nunca más volvió a vestir la camiseta albiceleste.

El mejor partido fue el Brasil-Holanda, en cuartos de final. Después de que Holanda lograse remontar un 2-0 en la segunda parte, Branco llevó a su equipo a semifinales con un potentísimo tiro libre desde fuera del área a 9 minutos del final.

Mientras Italia y Brasil pasaban a la final, la sorprendente Bulgaria y su estrella Hristo Stoichkov -máximo goleador de la competición con 6 goles junto al ruso Oleg Salenko - y los impresionantes suecos, eliminados por un tanto del brasileño Romario, se tuvieron que conformar con disputar el tercer y cuarto puesto. Suecia arrasó 4-0.

Y la final fue muy decepcionante. Por primera vez en la historia de un Mundial no hubo goles en el tiempo de juego reglamentario. Roberto Baggio, la estrella italiana, falló el penal decisivo y Brasil se proclamó tetracampeón.

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