Brasil logra ante México primer triunfo en casa después del Mundial

Redacción

arodriguez

|

Lunes 08 de Junio de 2015 - 8:06
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  • El brasileño Miranda pelea por el balón con el mexicano Raúl Jiménez durante un partido amistoso previo a la Copa América en Sao Paulo el 7 de junio de 2015
El brasileño Miranda pelea por el balón con el mexicano Raúl Jiménez durante un partido amistoso previo a la Copa América en Sao Paulo el 7 de junio de 2015
Sao Paulo (AFP) - La selección brasileña ganó este domingo 2-0 a México en Sao Paulo durante su penúltimo partido preparatorio para la Copa América y que supuso el regreso de la 'canarinha' a casa, once meses después de las traumáticas derrotas contra Alemania y Holanda en el Mundial-2014.
 
Brasil alargó así su pleno de victorias desde que Dunga asumió el mando de la selección en julio. Los tantos de Philippe Coutinho (27) y Diego Tardelli (36) rubricaron el noveno triunfo consecutivo ante un México que no opuso resistencia.
 
"Estamos en buen camino, las victorias vienen a confirmar que estamos haciendo un buen trabajo. Pero aún llegamos a ninguna parte. Cada día tenemos que mejorar individual y colectivamente", advirtió el seleccionador, que sabía que jugar en casa no sería fácil.
 
Las heridas del derrumbe del año pasado, que dejó a Brasil fuera de la final de 'su' Mundial y con la peor goleada de su historia en las Copas, no son de las que cicatrizan en once meses.
 
"Al jugar en casa después de la Copa había una gran ansiedad por nuestra parte y por la de los hinchas. Había una paciencia limitada, una exigencia fuerte sobre la selección y teníamos que revertir esa situación dentro del campo. Felizmente lo hicimos", subrayó Dunga.
 
Como dos viejos conocidos a los que la distancia ha enfriado la relación, la 'seleçao' y su hinchada comenzaron tensos el partido. Los de Dunga no lograban generar peligro y sólo a través de los contraataques asustaban a los aztecas, cada vez más cómodos en el campo.
 
Desde las bandas se buscaba a un Neymar que estaba a esa misma hora celebrando su primera Champions por las calles de Barcelona. Era la primera vez que faltó el capitán en los nueve partidos que ha dirigido el nuevo seleccionador desde su regreso en julio a la 'canarinha'. 
 
El hueco del delantero, que en el pleno de victorias de la nueva era Dunga metió 8 de los 18 goles anotados hasta hoy por Brasil tras el Mundial, parecía insalvable en los primeros minutos del partido, mientras Tardelli, solo en la punta, trataba de hacerse su hueco.
 
Los minutos pasaban y Brasil volvía a enredarse en pases que no iban a ninguna parte y perdía el balón con una facilidad que no se espera de la pentacampeona del Mundo. Pasaban de los 20 minutos de juego y la hinchada de Sao Paulo perdió la paciencia y comenzó a pitar la desorientación de su equipo.
 
Fue entonces, cuando Brasil más lo necesitaba, que apareció Philippe Coutinho por la banda izquierda y, tras un pase de Filipe Luis, se desmarcó de la defensa mexicana para pegarse a la línea de fondo y, casi sin ángulo, batir a Corona.
 
Lo que hacía escasos minutos era un desencuentro declarado se unió con el gol del centrocampista del Liverpool, y la 'seleçao' y su hinchada respiraron hondo aliviados para que el marcador espantara los malos recuerdos.
 
 
 
- Respiro brasileño -
 
 
 
México, por su parte, iba y venía del partido con poco interés en lo que pasaba en la cancha. Parecía que el juego se dormía cuando el empeño que pusieron Filipe Luis y Willian, por tener siempre activa y peligrosa la banda izquierda, volvió a dar sus frutos.
 
Esta vez fue Elias quien, a pase de Willian, se coló por el vértice izquierdo del área y encontró a Tardelli, que sólo tuvo que empujar el balón para anotar el segundo de Brasil.
 
Volvió a explotar de alivio la moderna Arena del Palmeiras cuando vio de nuevo ganar a su selección como antes lo hacía. 
 
Pero aún quedaba toda la segunda parte y Brasil sucumbió a la tentación que le propuso un México con la cabeza dividida entre la próxima Copa América y la Copa Oro de la Concacaf, a la que sí acudirán todas sus estrellas para tratar de hacerse con un puesto para la próxima Copa Confederaciones.
 
Sin Chicharito, Vela o Dos Santos, los de Miguel Herrera se dejaron llevar por un partido que, pese a todo, no se le había puesto todo lo incómodo que su juego hubiera permitido.
 
Y Brasil, de nuevo en el diván, sintió que había cumplido su parte y que cuando llegue Neymar, ya se verá. Ni aunque hubiera conseguido un 7-1 ante México hubiera podido borrar la oscura noche del 8 de julio en Belo Horizonte. 
 
La incorporación del capitán e ídolo de Brasil se espera para el lunes en Porto Alegre, dos días antes de que la 'seleçao' juegue allí su último amistoso ante Honduras.
 
Brasil debuta en Chile-2015 frente Perú el 14 de junio en el frío y húmedo Temuco (sur). Luego enfrentará a Colombia y Venezuela por el Grupo C.

Sao Paulo (AFP) - La selección brasileña ganó este domingo 2-0 a México en Sao Paulo durante su penúltimo partido preparatorio para la Copa América y que supuso el regreso de la 'canarinha' a casa, once meses después de las traumáticas derrotas contra Alemania y Holanda en el Mundial-2014.

 

Brasil alargó así su pleno de victorias desde que Dunga asumió el mando de la selección en julio. Los tantos de Philippe Coutinho (27) y Diego Tardelli (36) rubricaron el noveno triunfo consecutivo ante un México que no opuso resistencia.

 

"Estamos en buen camino, las victorias vienen a confirmar que estamos haciendo un buen trabajo. Pero aún llegamos a ninguna parte. Cada día tenemos que mejorar individual y colectivamente", advirtió el seleccionador, que sabía que jugar en casa no sería fácil.

 

Las heridas del derrumbe del año pasado, que dejó a Brasil fuera de la final de 'su' Mundial y con la peor goleada de su historia en las Copas, no son de las que cicatrizan en once meses.

 

"Al jugar en casa después de la Copa había una gran ansiedad por nuestra parte y por la de los hinchas. Había una paciencia limitada, una exigencia fuerte sobre la selección y teníamos que revertir esa situación dentro del campo. Felizmente lo hicimos", subrayó Dunga.

 

Como dos viejos conocidos a los que la distancia ha enfriado la relación, la 'seleçao' y su hinchada comenzaron tensos el partido. Los de Dunga no lograban generar peligro y sólo a través de los contraataques asustaban a los aztecas, cada vez más cómodos en el campo.

 

Desde las bandas se buscaba a un Neymar que estaba a esa misma hora celebrando su primera Champions por las calles de Barcelona. Era la primera vez que faltó el capitán en los nueve partidos que ha dirigido el nuevo seleccionador desde su regreso en julio a la 'canarinha'. 

 

El hueco del delantero, que en el pleno de victorias de la nueva era Dunga metió 8 de los 18 goles anotados hasta hoy por Brasil tras el Mundial, parecía insalvable en los primeros minutos del partido, mientras Tardelli, solo en la punta, trataba de hacerse su hueco.

 

Los minutos pasaban y Brasil volvía a enredarse en pases que no iban a ninguna parte y perdía el balón con una facilidad que no se espera de la pentacampeona del Mundo. Pasaban de los 20 minutos de juego y la hinchada de Sao Paulo perdió la paciencia y comenzó a pitar la desorientación de su equipo.

 

Fue entonces, cuando Brasil más lo necesitaba, que apareció Philippe Coutinho por la banda izquierda y, tras un pase de Filipe Luis, se desmarcó de la defensa mexicana para pegarse a la línea de fondo y, casi sin ángulo, batir a Corona.

 

Lo que hacía escasos minutos era un desencuentro declarado se unió con el gol del centrocampista del Liverpool, y la 'seleçao' y su hinchada respiraron hondo aliviados para que el marcador espantara los malos recuerdos.

 

 

 

- Respiro brasileño -

 

 

 

México, por su parte, iba y venía del partido con poco interés en lo que pasaba en la cancha. Parecía que el juego se dormía cuando el empeño que pusieron Filipe Luis y Willian, por tener siempre activa y peligrosa la banda izquierda, volvió a dar sus frutos.

 

Esta vez fue Elias quien, a pase de Willian, se coló por el vértice izquierdo del área y encontró a Tardelli, que sólo tuvo que empujar el balón para anotar el segundo de Brasil.

 

Volvió a explotar de alivio la moderna Arena del Palmeiras cuando vio de nuevo ganar a su selección como antes lo hacía. 

 

Pero aún quedaba toda la segunda parte y Brasil sucumbió a la tentación que le propuso un México con la cabeza dividida entre la próxima Copa América y la Copa Oro de la Concacaf, a la que sí acudirán todas sus estrellas para tratar de hacerse con un puesto para la próxima Copa Confederaciones.

 

Sin Chicharito, Vela o Dos Santos, los de Miguel Herrera se dejaron llevar por un partido que, pese a todo, no se le había puesto todo lo incómodo que su juego hubiera permitido.

 

Y Brasil, de nuevo en el diván, sintió que había cumplido su parte y que cuando llegue Neymar, ya se verá. Ni aunque hubiera conseguido un 7-1 ante México hubiera podido borrar la oscura noche del 8 de julio en Belo Horizonte. 

 

La incorporación del capitán e ídolo de Brasil se espera para el lunes en Porto Alegre, dos días antes de que la 'seleçao' juegue allí su último amistoso ante Honduras.

 

Brasil debuta en Chile-2015 frente Perú el 14 de junio en el frío y húmedo Temuco (sur). Luego enfrentará a Colombia y Venezuela por el Grupo C.

 

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