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Un siglo de La Metamorfosis

Redacción

tmenendez

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Jueves 02 de Abril de 2015 - 14:07
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Por Allen Panchana Macay
 
No hay inicio que atrape más. Un abrebocas que cumple un siglo: “Cuando Gregorio Samsa se despertó aquella mañana, luego de un sueño intranquilo, se encontró en su cama transformado en un horrible bicho”. 
 
Las poderosas líneas son de Franz Kafka (1883-1924) en La Metamorfosis, una novela escrita originalmente en alemán, traducida a casi todos los idiomas del mundo, que retrata los absurdos y mezquindades de la vida y que sigue tan vigente hoy luego de 100 años de su publicación. 
 
“Estaba echado sobre el quitinoso caparazón de su espalda, y al levantar un poco la cabeza, vio la figura convexa de su vientre oscuro, surcado por duras nervaduras, cuya prominencia apenas si podía aguantar la colcha, visiblemente a punto de escurrirse hasta el suelo”. 
 
 
Gregorio llevaba una existencia de la más convencional. Era un comerciante de telas que vivía con su familia; y él la mantenía con su trabajo, hasta que amanece convertido en un insecto. Nunca el autor especifica cuál, pero se infiere que puede ser una cucaracha. La obra no es anecdótica ni cómica: es una profunda crítica a las sociedades que te tratan por cómo te ves, por lo que tienes, por el trabajo o posición que ostentas. 
 
Ya con una apariencia atroz Gregorio deja de existir. Ni siquiera para que lo atienda la sirvienta. Ni siquiera es digno de recibir alimentos. Pero es, en esencia, el mismo hombre que todos los días se esmeraba por mantener a los suyos, hasta que el destino decidió mutarlo. 
 
El universo de Kafka se caracteriza por la ruptura en el orden lógico de los hechos; no se sabe por qué motivos al protagonista le pasa lo que le pasa –que es monstruoso- y nadie se preocupa por averiguarlo. Y también, se remarca la incidencia de los factores económicos en el comportamiento social. La extraña enfermedad (o mutación, maldición o lo que fuere) que salpica a Gregorio Samsa hunde a su familia en la desesperación y también emerge de ella los sentimientos más atroces. ¿Así es el ser humano?
 
Kakfa, en una novela breve, contundente y despojada del aspecto estilístico, logra hilvanar la depresión y el horror. “Y Gregorio, ya con la vista nublada, vio por fin cómo su madre, echando los brazos al cuello del padre, le rogaba que perdonase la vida al hijo”. 
 
Este texto está clasificado como un ESPACIO de OPINIÓN.
 
 

Por Allen Panchana Macay

[email protected]

 

No hay inicio que atrape más. Un abrebocas que cumple un siglo: “Cuando Gregorio Samsa se despertó aquella mañana, luego de un sueño intranquilo, se encontró en su cama transformado en un horrible bicho”. 

 

Las poderosas líneas son de Franz Kafka (1883-1924) en La Metamorfosis, una novela escrita originalmente en alemán, traducida a casi todos los idiomas del mundo, que retrata los absurdos y mezquindades de la vida y que sigue tan vigente hoy luego de 100 años de su publicación. 

 

“Estaba echado sobre el quitinoso caparazón de su espalda, y al levantar un poco la cabeza, vio la figura convexa de su vientre oscuro, surcado por duras nervaduras, cuya prominencia apenas si podía aguantar la colcha, visiblemente a punto de escurrirse hasta el suelo”. 

 

 

Gregorio llevaba una existencia de la más convencional. Era un comerciante de telas que vivía con su familia; y él la mantenía con su trabajo, hasta que amanece convertido en un insecto. Nunca el autor especifica cuál, pero se infiere que puede ser una cucaracha. La obra no es anecdótica ni cómica: es una profunda crítica a las sociedades que te tratan por cómo te ves, por lo que tienes, por el trabajo o posición que ostentas. 

 

Ya con una apariencia atroz Gregorio deja de existir. Ni siquiera para que lo atienda la sirvienta. Ni siquiera es digno de recibir alimentos. Pero es, en esencia, el mismo hombre que todos los días se esmeraba por mantener a los suyos, hasta que el destino decidió mutarlo. 

 

El universo de Kafka se caracteriza por la ruptura en el orden lógico de los hechos; no se sabe por qué motivos al protagonista le pasa lo que le pasa –que es monstruoso- y nadie se preocupa por averiguarlo. Y también, se remarca la incidencia de los factores económicos en el comportamiento social. La extraña enfermedad (o mutación, maldición o lo que fuere) que salpica a Gregorio Samsa hunde a su familia en la desesperación y también emerge de ella los sentimientos más atroces. ¿Así es el ser humano?

 

Kakfa, en una novela breve, contundente y despojada del aspecto estilístico, logra hilvanar la depresión y el horror. “Y Gregorio, ya con la vista nublada, vio por fin cómo su madre, echando los brazos al cuello del padre, le rogaba que perdonase la vida al hijo”. 

 

Este texto está clasificado como un ESPACIO de OPINIÓN.

 

 

 

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