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El lugar de Venezuela donde casi todo el mundo tiene malaria

Redacción

gpinasco

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Lunes 25 de Agosto de 2014 - 13:09
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  • La minería ilegal se ha disparado en los últimos 20 años en la región de Bolívar y, según algunos epidemiólogos, ha generado una epidemia de malaria.
La minería ilegal se ha disparado en los últimos 20 años en la región de Bolívar y, según algunos epidemiólogos, ha generado una epidemia de malaria.

 

En la región se encuentran todas las especies del parásito, conocido como plasmodium, que provoca la enfermedad de la malaria en humanos: falciparum, malariae, ovale y vivax.

 

"Alrededor del 70% de los casos en Sifontes son vivax y el resto falciparum", dice Jorge Moreno, un entomólogo que coordina la investigación para el Ministerio de Salud en Bolívar.

 

"El vivax no es mortal pero tiene los síntomas más fuertes, mientras que el flaciparum pasa inadvertido pero te puede matar", explica.

 

El gobierno dice que 10 personas mueren de malaria al año en Venezuela, pero la RDE contó 80 el año pasado.

 

"Hacen desarreglos"

Uno de los seis doctores del hospital de Las Claritas es Ralph Brown, proveniente de una de las comunidades indígenas de la región.

 

"El problema es que dos días después de sentirse bien, los pacientes abandonan el tratamiento", le dice a BBC Mundo.

 

"Se ponen a tomar, hacen desarreglos, no comen bien… relaciones sexuales, esa es una de las cosas que aumenta el parasitismo".

 

El hospital parece estar exclusivamente concentrado en responder a la epidemia de malaria, pero muchos de los pacientes se quejan de que no reciben el tratamiento adecuado.

 

Hospital de Las Claritas

 

El hospital de Las Claritas reduce sus servicios al tratamiento de la malaria.

 

 

La escasez de medicinas y los problemas hospitalarios que se reportan en todo el país producto de la crisis económica también llegan a este rincón de Venezuela.

 

Víctor Rivas, un doctor independiente que solía ser minero hace décadas, se gana la vida tratando enfermos de malaria entre una mina y la otra. El hombre tiene mucho trabajo.

 

Rivas explica que uno de los problemas de no terminar el tratamiento es que, incluso si el paciente se siente bien, el parásito no se va del cuerpo: por el contrario, dice, "se esconde en el hígado y los pacientes se convierten en portadores de la infección".

 

Por eso es que los pacientes cuyo examen sale negativo pueden aún estar infectados.

 

Aunque la malaria solo se puede trasmitir por la sangre, Rivas dice que muchos niños nacen acá con la infección, que está escondida en la sangre de los padres.

 

Por otro lado, explica, "si no completas el ciclo recomendado por el doctor, puede que te vuelvas inmune a la medicina".

 

Y añade, en una de sus diatribas contra el gobierno: "Es triste que en un pueblo con tanto dinero haya una epidemia como esta".

 

Paraíso para los mosquitos

Jesús tiene su casa en El Portón, una especie de punto central -también pintado de naranja- entre las minas. Pero en días de trabajo duerme en los ranchos de la mina, como hacen miles de mineros.

 

Allí, el barro, la selva y las minas es casi todo lo que se puede ver. Las minas están conectadas por calles empedradas por las que miles de mineros en moto pasan a diario.

 

Los mineros duermen a metros de la mina, en chozas hechas con bolsas de plástico negro y techos de zinc.

 

Cuertos de los mineros

Algunos mineros tienen cama con mosquitero. La mayoría duerme en hamaca y sin mosquitero.

 

 

El olor del barro, las basura y las aguas negras que rodean los ranchos sorprende a la nariz del visitante.

 

"Yo tengo mosquitero", dice Jesús, mientras muestra la hamaca en la que duerme junto a la mina. "Pero eso no te protege del mosquito, ese te pica a cualquier hora".

 

Los visitantes, tras recomendaciones de los doctores, nos echamos repelente, nos vestimos con mangas larga y pantalón y nos encerramos al alba y al atardecer.

 

Pero ni Jesús ni sus colegas ni los habitantes de la zona toman siquiera una de esas prevenciones, incluso a sabiendas de que son la única forma de protegerse del mosquito.

 

"Intervención humana"

El sur de Bolívar tiene una de las reservas de oro más grandes del mundo, un metal precioso cuyo precios se han disparado en los últimos cinco años.

 

"Hay condiciones ambientales que favorecen la transmisión malárica en nuestro estado, como las lluvias, la pluviosidad, la presión hidrostática, la humedad relativa", le dice a BBC Mundo Armando Ortega, director de Salud Ambiental del Instituto de Salud Pública (ISP) en la capital de Bolívar, Ciudad Bolívar.

 

Pero la intervención del hombre ha jugado un rol central en la proliferación de la malaria, explica. "Y en años recientes han migrado de muchas partes del continente".

 

"Nosotros hacemos control de vectores, diagnostico rápido y tratamiento oportuno a todo paciente febril, damos mosquiteros impregnados con insecticida y tenemos un programa de fumigación".

"Pero creemos que el la solución es estructural: debe haber un plan nacional que provea la explotación minera artesanal de una forma organizada que mejore la calidad de vida del minero".

El gobierno, sin embargo, no ha iniciado un plan para organizar la minería.

 

"En retroceso"

De hecho, los críticos dicen que el gobierno socialista ha permitido que la minería ilegal crezca durante los 15 años desde que el Hugo Chávez subió al poder.

 

José Félix Oletta fue ministro de Salud durante el gobierno de Rafael Caldera en los años 90. Aunque se declara independiente, es crítico del gobierno de Hugo Chávez y uno de los mayores exponentes de la epidemia de malaria en Bolívar.

 

"Teníamos una escuela de mariología que era reconocida internacionalmente, donde se formaron casi un millar de expertos que vinieron de todas partes del mundo", le dice a BBC Mundo.

 

"Ahora tenemos una situación que viene en retroceso y la malaria vuelve a amenazar en territorios donde la enfermedad había sido erradicada", explica.

 

Oletta culpa al gobierno de no "pararle bolas" al surgimiento de la minería y, con ella, de la malaria.

 

"Si usted no invierte en Salud, si usted no considera que la malaria es una prioridad, usted está subvalorando un enemigo, y es un enemigo no solo para la salud, sino para el desarrollo de la nación", opina.

 

Tanto críticos como gobierno están de acuerdo en una cosa: la búsqueda del oro es la principal causa de la malaria.

 

O, como dice Ortega: "La malaria aumenta con el precio internacional del oro".

 

 

 

BBCMundo.com

 

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