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¿Se está agotando la paciencia de Angela Merkel con Vladimir Putin?

Redacción

tmenendez

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Jueves 20 de Noviembre de 2014 - 11:19
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  • Durante la cumbre del G20 en Brisbane, Merkel sostuvo varias reuniones privadas con Putin.
Durante la cumbre del G20 en Brisbane, Merkel sostuvo varias reuniones privadas con Putin.

 

El rostro del presidente ruso Vladimir Putin te mira desde la primera plana de uno de los tabloides más populares de Alemania: la relación de este país con Rusia ha ocupado los titulares y preocupado a sus políticos desde hace meses.

 

Esta semana, en un discurso en Australia, la canciller Angela Merkel, pareció sugerir que su paciencia con el líder ruso por el conflicto en el este de Ucrania se estaba agotando.

 

"Angela Merkel ha sido la interlocutora indispensable de occidente con Putin" indica Judy Dempsey del centro de estudios Carnegie Europe.

 

La canciller alemana habla ruso con fluidez y el líder ruso habla alemán fluido. Se dice que han desarrollado un reticente respeto mutuo.

 

Sus países tienen una relación complicada: una historia y lazos económicos turbulentos. Cuatro mil compañías alemanas hacen negocio con Rusia.

 

El sábado en la noche la televisión alemana emitió una entrevista exclusiva con Putin en la que, dijo, las sanciones impuestas contra su país no sólo estaban perjudicando a Ucrania sino también dañando a la economía alemana.

 

Se informa que los dos líderes han hablado por teléfono casi 40 veces desde que la crisis de Ucrania comenzó. Durante la cumbre de los G20 en Brisbane, Australia, Merkel pasó horas en reuniones privadas con Putin.

 

Lea: Cómo Vladimir Putin se convirtió en un "enemigo de occidente"

 

"Inaceptable"

Después, el lunes, Merkel se dirigió a un centro de estudios en Sydney.

 

Rusia, expresó, estaba "violando la integridad territorial y la soberanía de Ucrania" y Europa debía continuar ejerciendo presión.

 

Aunque durante mucho tiempo había respetado los temores de Rusia, en el sentido de que Ucrania se estaba acercando demasiado a la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), argumentó que "simplemente era inaceptable prohibir que un país" firmara un acuerdo comercial con la Unión Europea.

 

Merkel y Putin

Hasta ahora Merkel había usado un tono conciliatorio cuando se refería a Putin y la situación en Ucrania.

 

 

Judy Dempsey cree que la líder alemana sencillamente no confía en el presidente ruso.

 

"Merkel no está dispuesta a darle la oportunidad a Putin de que salga con dignidad de la situación, algo que desearían algunos líderes y diplomáticos europeos, con tal de que el expediente de Ucrania salga de sus escritorios" explica.

 

La revista de noticias alemana Spiegel está de acuerdo. "La canciller cree que desde hace tiempo hay una enorme discrepancia entre lo que Putin dice y lo que Putin hace".

 

El discurso que la canciller hizo en Australia fue considerado dentro de Alemania como el más abiertamente crítico que hasta ahora ha hecho Merkel sobre Putin.

 

"Merkel lanzó el guante" exclamó el popular tabloide Bild. El diario describió el discurso como "contundente", lo cual, para una líder reconocida por su cauta retórica pública, sí era.

 

¿Inflexión?

¿Marca esto un punto de inflexión en la política alemana?

 

Ciertamente parece haber un cambio perceptible de tono que, hasta hace recientemente, había sido conciliatorio.

 

Alemania se ha rehusado a apoyar más acciones contra Rusia y ha preferido centrarse en la situación humanitaria dentro de Ucrania y a presionar para lograr un cese al fuego sostenible.

 

El canciller Frank-Walter Steinmeier consistentemente ha tomado este enfoque y el domingo le dijo a un periódico alemán que era comprensible que Putin deseara colocarse al mismo nivel que otras potencias influyentes, pero que eso no justificaba la infracción de las leyes internacionales al anexarse Crimea.

 

Pero después Steinmeier viajó a Moscú en lo que fue descrito como su primera visita desde la anexión en marzo. Y aunque ni él ni otros cancilleres europeos llegaron al punto de extender las sanciones contra Rusia a pesar de un plazo de 24 horas, su tono fue intransgiente.

 

"No hay razón para optimismo en la actual situación" dijo durante una conferencia de prensa conjunta con el canciller ruso Sergei Lavrov.

 

Lea: Exclusión de Rusia del G8: ¿el origen de un nuevo orden mundial?

 

Mudez, no diálogo

Merkel y Putin

La canciller ha sido la interlocutora "indispensable" de occidente con Putin.

 

 

Europa, advirtió el canciller alemán, está en una encrucijada. Hay una inminente amenaza de mudez en lugar de diálogo, y de confrontación en lugar de cooperación.

 

Mientras tanto en Moscú el presidente Putin está utilizando un lenguaje propio más contuendente. Estados Unidos, afirmó, desea dominar a Rusia.

 

Nadie lo ha hecho hasta ahora, y nadie lo hará, dijo.

 

Hace poco más de una semana Angela Merkel observó el estallido de fuegos artificiales sobre la Puerta de Brandenburgo para celebrar el 25 aniversario de la caída del Muro de Berlín.

 

Esta semana la canciller, que creció en Alemania Oriental y experimentó el comunismo soviético en carne propia, hizo una observación en Australila sobre el amargo conflicto en el este de Ucrania.

 

"Quién hubiera pensado que 25 años después de la caída del Muro de Berlín, después del fin de la Guerra Fría y de la división de Europa, y del fin de la división del mundo en dos bloques, algo como esto ocurriría justo en el corazón de Europa".

 
BBCMundo.com

 

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